Familia Televisiva
Se supone que la “tevita” de la familia siempre he sido yo, pero los últimos meses he notado la fuerte influencia mediática que la televisión tiene sobre mis hermanos y mi mamá.

El otro día, los protagonistas de la teleserie “Destinos Cruzados” comían sushi sobre el capó de un auto. “Palomi… con los chicos nos antojamos de comer suhi… ¿sabes donde podemos comprar por teléfono?”, dijo mi madre.
Hoy estoy de cumpleaños. 28 el 28.
Al igual como se celebraban los cumpleaños de los hermanos Mercader en la teleserie “Machos”, desde el año pasado en la casa de mi madre, todos los integrantes de la familia despiertan al cumpleañero con torta en mano y canto digno de los Von Trapp.
Así desperté esta mañana, aunque mi humor no era el más adecuado, pues dormí llena de dolores y achaques propios del envejecimiento (ja). Sólo después me emocioné, cuando me contaron que estaban desde las seis de la mañana tratando de prender las velas, pues se les apagaban por los ataques de risa.
Es linda mi familia. Para que hablar de Esteban, mi amado marido, que me regaló una cartera que quería hace mucho tiempo y un disco inencontrable que tuvo que buscar por todo Santiago. No es fácil tener gustos musicales taaaan exclusivos, pero él se las arregló para conseguir “Hacia otro mar”, de la cantautora chilena (y ex alumna del Latino) Elizabeth Morris.
En la mañana nos vinimos en el auto con mi mamá y Esteban le preguntó de cuando yo nací, de cuando era chica. Ella nos contó del parto, no sabían mi sexo y si hubiera sido hombre, me hubieran puesto Pablo o Diego. Dice la Miry que yo era una guagua muy simpática, pero en la tarde me ponía a llorar y lloraba y lloraba, hasta que me sacaban a dar vueltas en auto para que me quedara dormida. Era tan linda (según mi madre) que ella tenía mucho miedo de que me robaran. “Ibamos por la calle y tú saludabas a todo el mundo, a tus admiradores”.“Y ¿cuál fue la primera palabra que dijo”, preguntó Esteban…
Mi mamá se quedó pensando y respondió… “La primera palabra que dijo la Paloma fue Hola”.
No dije mamá ni papá, nací saludando al mundo.
Ahora entiendo muchas cosas.




