lunes, mayo 08, 2006

Comida mojada

- Desarrolla el concepto, por favor – le pido a Claudio
- La diferencia entre la comida seca y la comida mojada es muy simple: tiene que ver en el plato en que la sirves – Responde, explicándome una de sus mañas. Porque además de que no le agradan los porotos verdes y que con el repollo le pica la lengua, a Claudio sólo le gusta la “comida seca”.

Profundiza diciendo que él considera como alimentos mojados la cazuela, la carbonada, el ajiaco, los porotos, las lentejas, estofados varios y el charquicán. En la lista de comida seca, en cambio, encontramos el arroz, el puré, las pastas y las ensaladas.

Yo le rebato argumentando que perfectamente puedo comer puré o pasta en un plato hondo. Él dice que eso no se vale.

Y así seguimos hablando de mañas y rarezas. Porque todos tenemos algunas… o muchas.

Entonces el se venga de mi risa por su comida mojada y me pregunta...

- Como casi de todo, pero no me gusta el queso de cabra, soy alérgica a los calamares... y hablo dormida... en realidad, a veces mantengo largas conversaciones – confieso.

- Ufff… ¿Y sobre qué hablas?

- Hablo conmigo misma sobre la comida mojada, los calamares y otras rarezas mías y de mis amigos.

jueves, mayo 04, 2006

No me diga que no le dije

Ya decía que esto no iba a funcionar.

No me sirve que algunos buses sean verdes, si la mayoría siguen siendo amarillos, siguen contaminando la ciudad y los trabajadores siguen colgando de sus puertas abiertas cada mañana.

Lo supe hace meses cuando una de estas micros se quedó atascada en un paso bajo nivel y lo confirmo cada vez que me subo a un bus del Transantiago y el chofer -muy educado y con uniforme- me recibe la plata con la mano, porque la máquina cobradora está sellada con cinta adhesiva café.

¿Por qué hay cosas que se hacen tan mal en Chile?

En este caso la respuesta es muy simple: porque los que planearon todo esto NO ANDAN EN MICRO, yo sí.

lunes, mayo 01, 2006

Sobremesa

Ese espacio sin tiempo donde uno conversa, ríe, reflexiona y una cosa lleva a otra. Primero hablamos de cine, después de anécdotas, viajes, sueños, recuerdos, cantantes y mil cosas más…

Me encantan esos momentos, ya sea después de una rica comida o haciendo manualidades, como esa vez de la “caja terapia” con la Piti y la Sole, o como el sábado que nos juntamos con la Bea y los chicos a hacer máscaras de cerámica.

La iniciativa es de esta mujer chorísima y se llama “100 blogueros dan la cara”.

Esto da para pensar bastante, porque mientras que muchas veces tenemos que usar máscaras para desenvolvernos en la sociedad, este proyecto permite que un grupo de personas que dejan parte de su alma en la red, se quiten sus caretas haciendo máscaras… Y, aunque esta vez hablé menos y escuché más, lo mejor fue eso… la sobremesa, las historias, las risas y las anécdotas de mis amigos blogueros.

Aunque esta es la foto que más me gustó, hay muchas otras… ya me preguntaron por la cara de maña y reclamo que tengo en algunas de ellas y es que estaba muy agripada… pero además soy así… mañosa. ¿Qué se le va a hacer? Es parte de mi sobremesa.


Fotos de Francisco
Fotos de Hernán